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Día de los inocentes: de tragedia a broma

Día de los inocentes: de tragedia a broma

Algunos han escuchado hablar sobre el Día de los Santos Inocentes, y puede que conozcan su historia. Sin embargo, otros hacen bromas el 28 de diciembre, pero no conocen la triste historia que hay detrás de esta tradición.

Para el sociólogo Rolando Contreras es importante destacar que aunque la fecha se recuerda entre risas, no fue precisamente la alegría la que originó la recordación del Día de los Inocentes. “Fueron las lágrimas de las madres que perdieron a sus pequeños por la acción de hombres sin escrúpulos”, comenta.

Dice que después de este suceso, diferentes países acogieron esta fecha como feriada y mantuvieron su significado, mientras que otros le dieron un cambio a la realidad de la celebración y lo han llevado de lo trágico a lo cómico.

Sin embargo, la Edad Media se encargó de combinar este rito con otro más pagano conocido como la “Fiesta de los locos”, celebrado en los días comprendidos entre Navidad y Año Nuevo. Se dice que estas fiestas eran tan escandalosas, que la Iglesia, en su afán por calmar las excentricidades de sus participantes, decretó que se celebrara el día de los Santos Inocentes.

Se inició de esa forma la unión pagano-religiosa de estas fiestas, donde se juegan bromas de todo tipo a los más descuidados: desde avisos pegados en la espalda al saludar a alguien hasta bromas insólitas que han terminado con los “inocentes” en un hospital, víctimas del susto.

Para el mundo sajón, sin embargo, esta fiesta se celebra el 1° de abril. La fecha probablemente se derivó de Francia a partir del siglo XVIII, pues al cambiar al calendario Gregoriano, muchos conservadores, seguían ofreciendo regalos de año nuevo el 1° de abril, fecha cuando empezaba el año anteriormente.

Historia 
Según San Mateo, en el Nuevo Testamento, la fecha recuerda la matanza provocada en Belén por el rey Herodes, quien ordenó acabar con todos los niños menores de dos años y asegurarse así de que el anunciado Mesías, futuro Rey de Israel, fuera asesinado.

Todo esto causado por el miedo de Herodes a ser destronado y perder el poder al que se aferraba sin importar las vidas que se llevara a su paso. Desde entonces la iglesia católica conmemora cada 28 de diciembre la fiesta de los Santos Inocentes, para recordar esas crueles muertes infantiles.

Sin embargo, con el paso de los años la tradición popular se ha encargado de quitarle el aspecto trágico a la fiesta hasta convertirse en lo que hoy se conoce como “Día de los Santos Inocentes”, utilizado para hacer bromas a los más ingenuos o descuidados.

Cuenta el profesional que hay quienes han hecho bromas tan pesadas que han provocado inclusive tragedias.

“Un amigo mío tuvo casi un infarto por enterarse de que su madre había muerto”, cuenta.

Una fiesta con distintos sentidos
Como parte de la celebración las personas suelen hacer bromas que, en ocasiones resultan pesadas.

Este día es tomado por algunos medios de comunicaciones para jugarle distintas bromas al público, entre estas, noticias trágicas o cómicas para llamar la atención del lector y después explicarles que todo se debe a la celebración de esta fiesta.

Según Contreras, esta mezcla de historia, religión y paganismo ha originado celebraciones en distintas regiones del mundo que incluyen disfraces, música típica y la participación de los ciudadanos.

               

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